VOLVER AL INICIO

jueves, 12 de mayo de 2011

Flor del 12 de mayo: Madre del buen ejemplo

Festividad de Santo Domingo de la Calzada

Meditación: “Sigue fiel hasta la muerte, y te daré la corona de la vida” (Apocalipsis 2,10). María la más fiel… “hágase en mí según Tu Palabra”. Grande fue la fe de María, quien cumplió a la perfección la Santa Voluntad de Dios, ya que a El todo entregó. En el Calvario a su Hijo dio y confiada con llagas en su Corazón esperó la Resurrección. ¿Somos realmente “fieles” a Dios y a Su Iglesia, cuando no cumplimos nuestro deber, cuando no nos comprometemos con el Señor y tenemos un tibio corazón lleno de vanidad y sin amor?. ¿Somos ejemplo como María, o somos un alma sin vida que no cumple con lo que Dios dicta?. Pregúntate en éste día: ¿he favorecido con mis obras y palabras al Señor, o al maligno?. Sigamos a María con un corazón pequeño y recto.

Oración: ¡Oh Madre que nos guiaste, que todo entregaste!. Dígnate Madre a enseñarnos y a llevarnos siempre de tu mano, para que seamos realmente cristianos, perteneciendo a Cristo, tu Hijo Amado. Amén.

Decena del Santo Rosario (Padrenuestro, diez Avemarías y Gloria).

Segundo Misterio
LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

Contemplación
En el presente misterio contemplamos la culminación, el cumplimiento definitivo de las promesas de Jesucristo. Es la respuesta que Él da a nuestro anhelo del paraíso. Su retorno definitivo al Padre, del que un día bajó al mundo para vivir entre nosotros, es seguridad para todos los hombres, a quienes Él ha prometido y preparado un puesto allá arriba. «Voy a prepararos el lugar».

 
Reflexión
Este momento del rosario nos enseña y exhorta a que no nos dejemos prender en lo que pesa y entorpece, abandonándonos, en cambio, a la voluntad del Señor, que nos estimula hacia lo alto. En el momento de volver al Padre, subiendo al cielo, los brazos del Señor se abren bendiciendo a los primeros apóstoles, y alcanzan a todos los que, siguiendo sus huellas, siguen creyendo en Él, y es para sus almas una plácida y serena seguridad del encuentro definitivo con Él y todos los salvados en la felicidad eterna.

Intención
Ante todo, el misterio se nos presenta como luz y norma para las almas que se preocupan de su propia vocación. En lo íntimo del misterio se halla el movimiento de vida espiritual, el deseo ardiente de superación continua, que arde en el corazón de los sacerdotes no apegados a las cosas de la tierra, cuidadosos únicamente de abrirse, y abrir a otros, caminos que llevan a la perfección y santidad, al grado de gracia a que deben llegar, en privado o en común: sacerdotes, religiosos y religiosas, misioneros y misioneras, seglares amantes de Dios y de su Iglesia, y muchas almas, aquellas al menos que son como «el buen olor de Cristo», junto a las cuales se siente cercano al Señor. Viven, en efecto, ya ahora, en una comunión constante de vida celestial.

Florecilla para este día: Ser un Jesús y una María para los que nos rodean, como testimonio de cristiandad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario